martes, 4 de agosto de 2015

Perdóname. Elegía a Rubí

Perdóname. Es lo único que puedo decir mientras intento dormir aun sabiendo que mis ojos están todavía muy despiertos. Hoy es un día diferente, como lo llevan siendo todos desde hace dos años, hoy faltas tú y sólo puedo decir perdóname, no fui un buen referente.
No comprendo a los que dicen que no se puede querer a un perro como a una persona pues no comprenden ellos que el amor no entiende de razas, edades ni seres. Tú me diste la compañía que a veces me hizo falta y a veces no, tú siempre estuviste ahí aunque yo no supiera verte. Y hoy te echo de menos.
Te echo de menos hoy y cada día desde hace dos años mucho más de lo que podía echarte de menos antes de conocerte. Perdóname, otra vez, por no haberte dicho adiós, por haber querido negar tu partida, por no poder entender que debías irte. Y es que después de catorce años, después de tenerte en todos mis recuerdos, pensar uno sin ti se me hacía imposible.
Todavía cuesta, a veces miro al sofá como si siguieras ahí durmiendo y yo pensando “qué envidia” mientras yo tengo que estudiar. Y es que cada uno tiene su papel, y el tuyo era hacerme feliz sin pedirlo. Incluso cuando estaba muy ocupada con asuntos insignificantes tu presencia, aunque no contemplada, era gratificante.

Hoy, hace dos años me desperté y ya no estabas, y necesito que me perdones por no haberme quedado contigo en tu última noche como tú lo hubieras hecho conmigo. No podía creerlo por muy cierto que ahora parezca, pero por mucho que ya no estés en cuerpo, yo me encargaré de que tu recuerdo nunca perezca

1 comentario:

  1. Pues tu me dirás por Whatsapp que carecen de valor literario estas entradas, y que aun estas floja, pero me has hecho llorar, ya sabes que yo también compartí mi vida con una perrita asombrosa y yo tampoco quise pasar sus últimos momentos con ella porque me dolía imaginarme que al día siguiente no iba a estar... En fin, mis mas enhorabuenas, me ha gustado MUCHO la entrada y sigue así

    ResponderEliminar